Aquí. Otra vez, renacido, recreado…
 
Pensaba escribir sobre tí, poéticamente, con pasión en las rimas. Ya sabes, en primavera podría hablar en verso todo el día, de tí, de mi, pero nunca de los dos…
Seguro que te reirías.
Pensaba tal vez, que podría condensar esa falta de aliento, en unas palabras que borrasen las mentiras que me protegen. La cobardía poética de la ironía y el sarcasmo, mi gran arma y defensa.
Quizá podría haber enrevesado las palabras, dándole forma a una historia para que no tuviera sentido aparente y haber hablado mas de la cuenta, en plan autobiográfico, como en el "Cuento del Cuentasueños". Pero no es el camino… no contigo.
Supongo que me gustan los problemas, o las dificultades. La lucha interna del platonismo mantiene viva mi creatividad de algún modo.
Y al fin y al cabo, en mi reino no te mentiría, aunque me rodee de muros de medias-verdades. Siempre me ha gustado tener otra baraja en la manga, pero responderé con la verdad a las preguntas acertadas, como siempre.
Pensaba escribir sobre tí, pero no sería yo del todo. No aquí, sin pluma y sin papel. No aquí, donde la pasión acumulada puede confundirse con el enamoramiento mas pastelero.
 
También pensaba escribir sobre el tedio, sobre el sopor. Sobre el bostezo universal del que me siento alejado y tan distante, que me hace sentir extraño.
Desde la última entrada he pensado en como mi mano daría forma a cosas tristes; en como mi alma se hundiría en el abismo insondable de mi yo, arrastrada por los recuerdos y las premoniciones.
Incluso pense en matar el blog, por primera vez, pero se me pasó.
Ha habido algún día, en el que me sentía tan alejado, tan apartado del mundo que veo a mi alrededor, tan lejos de la vida misma, que solo me apetecía disolverme.
Que os voy a contar, uno de esos días con Nirvana, Bauhaus, Lacrimosa, Sisters of Mercy y demás en el discman, conformando mi manto de noche.
 
La primavera es una mierda, y lo peor es que me encanta…
 
Al final, como siempre, me he puesto a teclear, a ver que salía.
Porque quería escribir, pero no sabía sobre que.
Porque el cambio de estación pasó, y ya no estoy tan revuelto.
Porque necesitaba poner esto de nuevo en marcha.
Porque el cuentasueños tendrá que cambiar, o morir, y el refugio caerá, o se transformará; pero no hoy. No mientras siga siendo yo… 
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